Deben enfriarse en menos de 2 horas hasta alcanzar 10 °C o menos, conservarse en refrigeración por debajo de 4 °C, y calentarse antes de su consumo a un mínimo de 74 °C en el centro del alimento. Se deben evitar tiempos prolongados a temperatura ambiente para prevenir la proliferación de microorganismos.
Los ciberataques aumentan un 30% en verano: ¡Protege tu empresa y disfruta tus vacaciones!
¿Crees que los ciberdelincuentes se toman vacaciones? ¡Error! Mientras tú te bronceas en la playa o disfrutas de una barbacoa con amigos, ellos están trabajando duro...





