Deben estar frescos, manipulados con higiene, sin humedad excesiva y en condiciones seguras de temperatura. Se deben etiquetar con la fecha de envasado y conservar según las recomendaciones del fabricante o normativa vigente, para evitar riesgos microbiológicos por anaerobiosis prolongada.
Gestión de residuos tras una DANA: Un desafío clave para la recuperación
Tras una DANA, como la que ha golpeado recientemente a los municipios de la Comunidad Valenciana, la gestión de residuos se convierte en uno de los desafíos más...





