Deben estar frescos, manipulados con higiene, sin humedad excesiva y en condiciones seguras de temperatura. Se deben etiquetar con la fecha de envasado y conservar según las recomendaciones del fabricante o normativa vigente, para evitar riesgos microbiológicos por anaerobiosis prolongada.
Formación en Prevención de Riesgos Laborales (PRL) para proteger a los trabajadores jóvenes y menores de edad
Para muchos jóvenes, el verano representa un buen momento para adentrarse en el mundo laboral por primera vez. Sin embargo, este paso, lleno de ilusión y expectativas,...





