Deben estar frescos, manipulados con higiene, sin humedad excesiva y en condiciones seguras de temperatura. Se deben etiquetar con la fecha de envasado y conservar según las recomendaciones del fabricante o normativa vigente, para evitar riesgos microbiológicos por anaerobiosis prolongada.
¡Cuidado, compañero tóxico a la vista! Cómo identificar comportamientos tóxicos en el trabajo
El trabajo es nuestro medio de vida, pero además es el ámbito en el que nos desarrollamos y desplegamos nuestras habilidades, nos construimos a nosotros mismos y...





