El estrés laboral prolongado puede llevar a trastornos como ansiedad, depresión, agotamiento emocional y problemas físicos, como enfermedades cardiovasculares y trastornos musculoesqueléticos. Además, afecta la productividad y puede aumentar el absentismo y la rotación de personal.
Alcohol en el trabajo: un riesgo que también se puede prevenir con formación
El alcohol forma parte de muchas situaciones sociales y, en ocasiones, su consumo excesivo está normalizado. Sin embargo, cuando sus efectos coinciden con la jornada...





