El estrés laboral prolongado puede llevar a trastornos como ansiedad, depresión, agotamiento emocional y problemas físicos, como enfermedades cardiovasculares y trastornos musculoesqueléticos. Además, afecta la productividad y puede aumentar el absentismo y la rotación de personal.
Verano y PRL: 8 riesgos organizativos que conviene anticipar
Hay dos factores que condicionan especialmente la seguridad y salud en el verano: el calor y el desajuste entre la actividad y los recursos disponibles. El verano suele...





