El estrés laboral prolongado puede llevar a trastornos como ansiedad, depresión, agotamiento emocional y problemas físicos, como enfermedades cardiovasculares y trastornos musculoesqueléticos. Además, afecta la productividad y puede aumentar el absentismo y la rotación de personal.
La Inspección de Trabajo intensificará en julio el control del riesgo por calor
La gestión del riesgo por calor vuelve a situarse en el foco de la Inspección de Trabajo. Dentro de la Campaña Ibérica sobre Riesgos Emergentes del Cambio Climático y...





