Reduce la exposición a gases, humo y partículas en suspensión, previniendo problemas respiratorios, fatiga, deshidratación y accidentes. También mejora la temperatura del entorno de trabajo, optimizando el rendimiento y el cumplimiento de las condiciones de seguridad e higiene laboral.
La Inspección de Trabajo intensificará en julio el control del riesgo por calor
La gestión del riesgo por calor vuelve a situarse en el foco de la Inspección de Trabajo. Dentro de la Campaña Ibérica sobre Riesgos Emergentes del Cambio Climático y...





