El primer paso es analizar las necesidades formativas de la empresa y centralizar la información disponible sobre los cursos y los trabajadores. A partir de ahí, muchas organizaciones implantan plataformas digitales que permiten organizar la formación y automatizar los procesos de seguimiento.
Desconexión digital. Por qué sigue fallando una obligación legal que ya no admite excusas
La ley no deja demasiado margen para la interpretación. En España, la Ley Orgánica 3/2018 reconoce el derecho de las personas trabajadoras a la desconexión digital...





