Midiendo su concentración en interiores cuando existe riesgo, comparando con niveles de referencia y, si se supera, gestionándolo como exposición planificada aplicando límites y medidas preventivas.
¿Por qué seguimos cayendo en ciberestafas aunque sepamos que existen?
A estas alturas casi todos sabemos que no deberíamos abrir enlaces sospechosos, facilitar contraseñas o hacer una transferencia porque alguien nos la pida con urgencia....





