Siempre debe ser agua potable, sin contaminantes, y usada en condiciones higiénicas. En productos que no se cocinan posteriormente, como frutas frescas, el riesgo de transmisión de patógenos es mayor si se usa agua contaminada, por lo que el control debe ser aún más riguroso.
Cómo la hiperconectividad impacta en nuestra salud mental y física. Lo que ocurre cuando no ponemos límites
Imagina despertarte un día y descubrir que, mientras dormías, enviaste mensajes relacionados con el trabajo sin ser consciente de ello. Esto no es ciencia ficción; se...





