Siempre debe ser agua potable, sin contaminantes, y usada en condiciones higiénicas. En productos que no se cocinan posteriormente, como frutas frescas, el riesgo de transmisión de patógenos es mayor si se usa agua contaminada, por lo que el control debe ser aún más riguroso.
El poder de un pequeño gesto: Cómo marcar la Casilla Empresa Solidaria
A menudo, las grandes transformaciones nacen de gestos sencillos. Hoy queremos mostrarte cómo una acción tan simple, al alcance de cualquier empresa, puede...





