Siempre debe ser agua potable, sin contaminantes, y usada en condiciones higiénicas. En productos que no se cocinan posteriormente, como frutas frescas, el riesgo de transmisión de patógenos es mayor si se usa agua contaminada, por lo que el control debe ser aún más riguroso.
Cómo implementar la formación obligatoria del plan de igualdad LGTBI. Paso a paso
La inclusión en el entorno laboral ya no es solo una recomendación o una buena práctica, es además una obligación legal. Desde la entrada en vigor del Real Decreto...





