Siempre debe ser agua potable, sin contaminantes, y usada en condiciones higiénicas. En productos que no se cocinan posteriormente, como frutas frescas, el riesgo de transmisión de patógenos es mayor si se usa agua contaminada, por lo que el control debe ser aún más riguroso.
Ergonomía en líneas de producción: cuando cuidar a las personas se convierte en una estrategia inteligente
En las líneas de producción, el ritmo no para. Cada persona tiene su lugar, su tarea, su tiempo medido. Quien trabaja en una línea de producción sabe que cada jornada...





