Lava todas las frutas y verduras bajo agua corriente antes de refrigerarlas, incluso si no se va a consumir la piel. Cepilla las de piel firme y sécalas bien. No es necesario volver a lavar productos etiquetados como “listos para comer” o “prelavados”.
Verano y PRL: 8 riesgos organizativos que conviene anticipar
Hay dos factores que condicionan especialmente la seguridad y salud en el verano: el calor y el desajuste entre la actividad y los recursos disponibles. El verano suele...





