Aplicando técnicas de textura modificada (purés, gelificaciones, triturados homogéneos) y usando alimentos seguros, cocidos y sin grumos. Deben evitarse dobles texturas y asegurar una correcta conservación. El personal debe estar formado en las pautas clínicas de adaptación de consistencias.
Vuelta al trabajo tras un cáncer de mama: un desafío que las empresas debemos tratar con sensibilidad y apoyo
Cada año, en España, hasta 35.000 mujeres son diagnosticadas con cáncer de mama, de las cuales 5.000 no sobreviven a la enfermedad, según datos del estudio Necesidades...





