Aplicando técnicas de textura modificada (purés, gelificaciones, triturados homogéneos) y usando alimentos seguros, cocidos y sin grumos. Deben evitarse dobles texturas y asegurar una correcta conservación. El personal debe estar formado en las pautas clínicas de adaptación de consistencias.
La Inspección de Trabajo intensificará en julio el control del riesgo por calor
La gestión del riesgo por calor vuelve a situarse en el foco de la Inspección de Trabajo. Dentro de la Campaña Ibérica sobre Riesgos Emergentes del Cambio Climático y...





