Idealmente una vez al día o tras cada uso intensivo. Si se usan para tareas críticas como manipular productos cárnicos, se recomienda sustituirlos inmediatamente después del uso. El cambio frecuente reduce el riesgo de contaminación cruzada y asegura el cumplimiento de las normativas sanitarias.
Asegúrate de que esto no suceda en tu empresa
Lo que vamos a compartir es una historia real que, aunque pueda resultar difícil de creer, sucede con más frecuencia de lo que debería. Como empresa, uno de los...





