Idealmente una vez al día o tras cada uso intensivo. Si se usan para tareas críticas como manipular productos cárnicos, se recomienda sustituirlos inmediatamente después del uso. El cambio frecuente reduce el riesgo de contaminación cruzada y asegura el cumplimiento de las normativas sanitarias.
Estrés laboral y trastornos musculoesqueléticos (TME): Una mirada profunda a su relación
En nuestra publicación anterior, abordamos los trastornos musculoesqueléticos (TME) y su impacto en el sector de la limpieza. Los TME, sin embargo, afectan a...





