Mojar las manos, aplicar jabón, frotar palmas, dorsos, entre los dedos y debajo de las uñas durante al menos 20 segundos. Luego enjuagar con agua corriente y secar con papel descartable o aire caliente. Este proceso reduce más del 90 % de la carga bacteriana.
Verano y PRL: 8 riesgos organizativos que conviene anticipar
Hay dos factores que condicionan especialmente la seguridad y salud en el verano: el calor y el desajuste entre la actividad y los recursos disponibles. El verano suele...





