La formación obligatoria debe impartirse al inicio de la relación laboral, cuando el trabajador cambia de puesto o funciones, cuando se introducen nuevas tecnologías o equipos y cuando se detectan nuevos riesgos en el entorno de trabajo.
No es lo que dices, es cómo lo dices (y cómo haces sentir a quien lo escucha)
¿Te ha pasado? Una orden seca. Un email sin saludo. Una corrección delante de todo el equipo. Nada grave, en apariencia. Pero algo dentro se tensa, y el día ya no fluye...





