La información debe proporcionarse por escrito cuando los riesgos del centro sean graves o muy graves, o cuando se produzcan cambios relevantes en dichos riesgos. También debe facilitarse antes del inicio de las actividades por parte de las empresas concurrentes.
No es lo que dices, es cómo lo dices (y cómo haces sentir a quien lo escucha)
¿Te ha pasado? Una orden seca. Un email sin saludo. Una corrección delante de todo el equipo. Nada grave, en apariencia. Pero algo dentro se tensa, y el día ya no fluye...





