Aunque legalmente no tiene una caducidad fija, se recomienda renovar la formación cada 3-5 años, o inmediatamente si cambian las condiciones del puesto, los procesos o la normativa aplicable. Algunos sectores lo exigen cada 2 años como política interna.
Quiénes son las personas trabajadoras especialmente sensibles (TES) y cómo protegerlas
En un artículo reciente hablábamos sobre cómo la adaptación de los puestos de trabajo es importante para asegurar que cada trabajador pueda realizar sus tareas sin...





