En muchos casos sí, especialmente si se entregan alimentos refrigerados, calientes o sin envase hermético. Aunque no se cocinen, los repartidores están en contacto con alimentos listos para el consumo y forman parte de la cadena de seguridad alimentaria. Muchas empresas y comunidades autónomas lo exigen como requisito.
Verano y PRL: 8 riesgos organizativos que conviene anticipar
Hay dos factores que condicionan especialmente la seguridad y salud en el verano: el calor y el desajuste entre la actividad y los recursos disponibles. El verano suele...





