No. Lavar el pollo crudo puede dispersar bacterias peligrosas como la salmonella o campylobacter en superficies y utensilios. En lugar de lavarlo, asegúrate de cocinarlo a una temperatura interna mínima de 75 °C, lo que elimina cualquier riesgo bacteriano en entornos de restauración.
Radiación UV solar en el trabajo: cómo evaluar un riesgo que aún pasa desapercibido
Cuando se habla de trabajar bajo el sol, la atención suele centrarse en las altas temperaturas y el estrés térmico. Sin embargo, también debe considerarse la exposición...





