No. Lavar el pollo crudo puede dispersar bacterias peligrosas como la salmonella o campylobacter en superficies y utensilios. En lugar de lavarlo, asegúrate de cocinarlo a una temperatura interna mínima de 75 °C, lo que elimina cualquier riesgo bacteriano en entornos de restauración.
Calor y trabajo: qué exige la normativa a empresas y trabajadores
¿A partir de qué temperatura hay que dejar de trabajar? La normativa española no establece una cifra única ni una respuesta automática. La decisión depende de las...





