Porque es una medida clave para garantizar la seguridad alimentaria, reducir riesgos de intoxicación y demostrar cumplimiento con la normativa. Exigir el certificado asegura que el personal conoce las buenas prácticas de higiene y protege tanto a los consumidores como la reputación del negocio, independientemente de si se trata de un local fijo o un puesto móvil.
Vuelta al trabajo tras un cáncer de mama: un desafío que las empresas debemos tratar con sensibilidad y apoyo
Cada año, en España, hasta 35.000 mujeres son diagnosticadas con cáncer de mama, de las cuales 5.000 no sobreviven a la enfermedad, según datos del estudio Necesidades...





