El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Cuando el trabajo se convierte en una carga insostenible. El coste de ignorar los factores psicosociales de riesgo
El estrés, la tristeza y la ira en el trabajo no deberían considerarse emociones inevitables o simplemente parte del ambiente laboral. Más bien, son señales claras de...





