El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Cómo implementar la formación obligatoria del plan de igualdad LGTBI. Paso a paso
La inclusión en el entorno laboral ya no es solo una recomendación o una buena práctica, es además una obligación legal. Desde la entrada en vigor del Real Decreto...





