El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Formación obligatoria para trabajar en construcción
Sabemos que el sector de la construcción es uno de los entornos laborales más peligrosos. Cada día, los trabajadores enfrentan una variedad de riesgos, desde caídas en...





