El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Formación y prevención: Claves para un estilo de vida saludable y duradero
En la actualidad, una de las principales amenazas para la salud pública son las enfermedades crónicas como las cardiovasculares y el cáncer. Según datos del Instituto...





