El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Los ciberataques aumentan un 30% en verano: ¡Protege tu empresa y disfruta tus vacaciones!
¿Crees que los ciberdelincuentes se toman vacaciones? ¡Error! Mientras tú te bronceas en la playa o disfrutas de una barbacoa con amigos, ellos están trabajando duro...





