El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
¡Cuidado, compañero tóxico a la vista! Cómo identificar comportamientos tóxicos en el trabajo
El trabajo es nuestro medio de vida, pero además es el ámbito en el que nos desarrollamos y desplegamos nuestras habilidades, nos construimos a nosotros mismos y...





