El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Formación bonificable y prevención de riesgos laborales
El debate sobre la formación bonificable en prevención de riesgos laborales continúa. El pasado de 30 marzo asistimos al webinar organizado por MetaContratas,...





