El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
Cómo aplicar la inteligencia emocional en el trabajo
Probablemente ya hayas escuchado hablar de la inteligencia emocional. Pero es importante no solo que hayas escuchado nombrar el término, sino que lo entiendas y sepas...





