El calor obliga al cuerpo a gastar energía en regular su temperatura, lo que reduce la capacidad de concentración, provoca fatiga, somnolencia y reflejos más lentos. Estos efectos aumentan el riesgo de errores que pueden desencadenar accidentes, incluso sin que el trabajador lo perciba.
La guerra del absentismo: ¿Por qué nos cuesta tanto hablar de las bajas sin enfadarnos?
El debate sobre el absentismo laboral en nuestro país se ha convertido en un campo de batalla. Rara es la semana en la que no se publica un titular alarmante sobre los...





