Porque acumula humedad, restos de alimentos y bacterias al estar en contacto con superficies sucias, utensilios contaminados o manos mal lavadas. Es uno de los utensilios más contaminados en cocina si no se usa correctamente, y puede propagar microorganismos como E. coli, Salmonella o Staphylococcus aureus.
Verano y PRL: 8 riesgos organizativos que conviene anticipar
Hay dos factores que condicionan especialmente la seguridad y salud en el verano: el calor y el desajuste entre la actividad y los recursos disponibles. El verano suele...





