Porque el agua interviene en la limpieza de alimentos, utensilios, superficies y en la elaboración directa de recetas. Si no es potable, puede contener bacterias, virus o contaminantes químicos que pongan en riesgo la seguridad del alimento y la salud del consumidor.
8 claves imprescindibles para desconectar en vacaciones y recuperar energía
Las vacaciones ofrecen algo que suele escasear durante el resto del año: tiempo para bajar el ritmo, tomar distancia y prestar atención a cómo nos sentimos. Sin...





