Porque fortalecen la barrera intestinal, mejoran la absorción de nutrientes, favorecen el tránsito y refuerzan la inmunidad. Su inclusión en menús institucionales contribuye a la salud digestiva y a la prevención de trastornos comunes, como diarreas asociadas a antibióticos o síndrome del intestino irritable, con impacto positivo en la salud colectiva.
Cuando el trabajo se convierte en una carga insostenible. El coste de ignorar los factores psicosociales de riesgo
El estrés, la tristeza y la ira en el trabajo no deberían considerarse emociones inevitables o simplemente parte del ambiente laboral. Más bien, son señales claras de...





