Porque fortalecen la barrera intestinal, mejoran la absorción de nutrientes, favorecen el tránsito y refuerzan la inmunidad. Su inclusión en menús institucionales contribuye a la salud digestiva y a la prevención de trastornos comunes, como diarreas asociadas a antibióticos o síndrome del intestino irritable, con impacto positivo en la salud colectiva.
Gestión de residuos tras una DANA: Un desafío clave para la recuperación
Tras una DANA, como la que ha golpeado recientemente a los municipios de la Comunidad Valenciana, la gestión de residuos se convierte en uno de los desafíos más...





