Porque fortalecen la barrera intestinal, mejoran la absorción de nutrientes, favorecen el tránsito y refuerzan la inmunidad. Su inclusión en menús institucionales contribuye a la salud digestiva y a la prevención de trastornos comunes, como diarreas asociadas a antibióticos o síndrome del intestino irritable, con impacto positivo en la salud colectiva.
Radiación UV solar en el trabajo: cómo evaluar un riesgo que aún pasa desapercibido
Cuando se habla de trabajar bajo el sol, la atención suele centrarse en las altas temperaturas y el estrés térmico. Sin embargo, también debe considerarse la exposición...





