Porque la población geriátrica tiene un sistema inmunitario debilitado, lo que incrementa el riesgo ante contaminaciones alimentarias. Además, muchas personas presentan patologías crónicas que agravan los efectos de una intoxicación. Una mala práctica en la manipulación puede tener consecuencias sanitarias graves en este entorno.
Calor y trabajo: qué exige la normativa a empresas y trabajadores
¿A partir de qué temperatura hay que dejar de trabajar? La normativa española no establece una cifra única ni una respuesta automática. La decisión depende de las...





