Cada ciclo de enfriamiento y recalentado permite la proliferación de bacterias si no se controlan los tiempos y temperaturas. Recalentar varias veces eleva el riesgo de que el alimento alcance temperaturas peligrosas sin eliminar microorganismos, especialmente si ha estado mal refrigerado o expuesto al aire.
El poder de un pequeño gesto: Cómo marcar la Casilla Empresa Solidaria
A menudo, las grandes transformaciones nacen de gestos sencillos. Hoy queremos mostrarte cómo una acción tan simple, al alcance de cualquier empresa, puede...





