Cada ciclo de enfriamiento y recalentado permite la proliferación de bacterias si no se controlan los tiempos y temperaturas. Recalentar varias veces eleva el riesgo de que el alimento alcance temperaturas peligrosas sin eliminar microorganismos, especialmente si ha estado mal refrigerado o expuesto al aire.
Cómo implementar la formación obligatoria del plan de igualdad LGTBI. Paso a paso
La inclusión en el entorno laboral ya no es solo una recomendación o una buena práctica, es además una obligación legal. Desde la entrada en vigor del Real Decreto...





