Porque pueden acumular calor innecesario, humedad o suciedad del entorno, convirtiéndose en una fuente de proliferación bacteriana. Lo ideal es secarlos al aire en un lugar limpio y ventilado, sin contacto con superficies contaminadas.
Alcohol en el trabajo: un riesgo que también se puede prevenir con formación
El alcohol forma parte de muchas situaciones sociales y, en ocasiones, su consumo excesivo está normalizado. Sin embargo, cuando sus efectos coinciden con la jornada...





