Porque pueden acumular calor innecesario, humedad o suciedad del entorno, convirtiéndose en una fuente de proliferación bacteriana. Lo ideal es secarlos al aire en un lugar limpio y ventilado, sin contacto con superficies contaminadas.
Radón en viviendas y lugares de trabajo: cuándo medir y cómo actuar
El radón es un gas radiactivo de origen natural. No tiene color, olor ni sabor y puede encontrarse en el aire de los edificios. Todos los edificios contienen radón,...





