Porque durante la descongelación los alimentos entran en la “zona de peligro” (4 °C a 60 °C), donde las bacterias patógenas se multiplican rápidamente. Si se vuelven a congelar sin cocción, esas bacterias sobreviven y se multiplicarán aún más al volver a descongelar, aumentando el riesgo de intoxicación alimentaria.
Lluvias y viento fuerte en el trabajo: ¿saben tus trabajadores cómo actuar cuando llega un temporal?
AEMET anuncia lluvias intensas o fuertes rachas de viento. Pero ¿qué deben hacer los trabajadores? ¿Pueden seguir con sus tareas? ¿Quién decide si hay que suspenderlas?...





