Porque durante la descongelación los alimentos entran en la “zona de peligro” (4 °C a 60 °C), donde las bacterias patógenas se multiplican rápidamente. Si se vuelven a congelar sin cocción, esas bacterias sobreviven y se multiplicarán aún más al volver a descongelar, aumentando el riesgo de intoxicación alimentaria.
La reforma de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales: qué cambia para empresas y servicios de prevención
El 28 de abril, coincidiendo con el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, el Consejo de Ministros aprobó el Anteproyecto de Ley que modifica la Ley de...





