Porque están en contacto con platos, vasos, cubiertos, pan, postres, aperitivos y bebidas que llegan directamente al consumidor. Además, manipulan restos, limpian mesas y pueden influir en la higiene del entorno de servicio, lo que los convierte en manipuladores indirectos de alimentos.
¿Por qué seguimos cayendo en ciberestafas aunque sepamos que existen?
A estas alturas casi todos sabemos que no deberíamos abrir enlaces sospechosos, facilitar contraseñas o hacer una transferencia porque alguien nos la pida con urgencia....





