Porque están en contacto con platos, vasos, cubiertos, pan, postres, aperitivos y bebidas que llegan directamente al consumidor. Además, manipulan restos, limpian mesas y pueden influir en la higiene del entorno de servicio, lo que los convierte en manipuladores indirectos de alimentos.
30 años de la Ley de PRL: lo que ha cambiado y lo que aún debe evolucionar
Hablar hoy de prevención de riesgos laborales en España exige mirar al mismo tiempo al camino recorrido y a los cambios que están transformando el trabajo. Treinta años...





